Estas curvas que tanto abundan en las piezas que salen del taller quieren, sobre todo, ser amables.
Apetece acercar la mano por una superficie curva, acariciarla y sentir esa suavidad de las ondulaciones.
Apetece acercar la mano por una superficie curva, acariciarla y sentir esa suavidad de las ondulaciones.
La vida toda se desarrolla en curva y, por ello, transmiten vida los muebles con curvas armoniosas.
Bien es verdad que las rectas nos dan tranquilidad, que los muebles o los edificios rectilíneos suelen ser más "nobles".
Pero una curva bien puesta, equilibrada, es muy agradecida.
Y agradable.